El artista es el origen de la obra. La obra es el origen del artista.
 Ninguno es sin otro. Sin embargo, ninguno de los dos es el sostén del otro,
 pues el artista y la obra son cada uno en sí y en su recíproca relación, 
por virtud de un tercero, que es lo primordial, a saber, el arte, 
al cual el artista y la obra deben su nombre.
Arte y Poesía, Martin Heiddeger.